Es una obra muy exclusiva, porque si bien dibuja el boceto con cierta rapidez, luego, corrige y pinta muy despacio, obedeciendo a una disciplinada terapia, orientada a conservar su esencia original. Por el empeño y cuidado que brinda a su trabajo, cada cuadro toma un tiempo y espacio importante de la vida de Verito y cada una es portadora del espíritu del momento que animó su realización.
En vista de las numerosas solicitudes de las personas que desean disfrutar del arte de Verito, la tecnología aportó una manera apropiada para reproducirlas en canvas.
Así, cada reproducción que lleva su firma, es parte de una serie limitada y se acompaña de su respectivo Certificado de Autenticidad en cuyo reverso consta la Garantía correspondiente.
Sus cuadros originales cuentan con Certificado de Autenticidad, caligrafiadas en pergamino, firmadas y selladas con la huella de sus manos. |